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¿Cómo se vive la libertad de expresión y prensa en México?

La numeralia del crimen en diez casos de periodistas que han muerto en el ejercicio de su labor.

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El día de hoy, fue asesinado el periodista y reportero Javier Valdez Cárdenas, corresponsal de La Jornada y AFP en Sinaloa.

El también redactor del semanario estatal Riodoce, caminaba por Riva Palacio, en la colonia Jorge Alameda, en Culiacán, cuando recibió disparos desde un vehículo. De acuerdo con ‘Riodoce’, el reportero fue abordado afuera del edificio donde se encuentra este semanario.

A finales del año pasado, Javier Valdez publicó su libro‘ Narcoperiodismo, la prensa en medio del crimen y la denuncia’. Los trabajos de este periodista se especializaron en la investigación sobre el crimen organizado y el narcotráfico.

La comunidad periodística de México así como medios digitales, como The Fiction Review, condenaron su asesinato así como exigieron el esclarecimiento de este caso.

Javier Valdez escribió títulos como ‘Huérfanos del Narco’, ‘Los Morros del Narco’, ‘Miss narco’ y ‘Con una gran bocanada’.

Con la muerte de Valdez Cárdenas suman seis periodistas muertos en lo que va de este 2017. Cifra que acentúa la crisis de la libertad de prensa en México y que ha sido expuesta, tan solo este año, por el asesinato de los periodistas Máximinio Rodríguez, Filiberto Álvarez, Miroslava Breach, Ricardo Monlui y Cecilio Pineda, donde marzo fue un mes crítico para el periodismo.

Por la mañana, Miroslava Breach Velducea se preparaba para llevar a uno de sus hijos a la escuela. Con el auto estacionado en frente de su casa, la reportera estaba a punto de comenzar su día cuando una serie de ráfagas ensordeció el lugar. Se trató de un ataque orquestado con el objetivo de acabar con la vida de Miroslava. Lo lograron. A esa balacera sobrevivió su hijo de 14 años.

En la numeralia del crimen, Breach Velducea se convirtió en la tercera de los periodistas asesinadas en lo que va del 2017 y forma parte de los 103 que han muerto —en posible relación con su labor periodística— en lo que va del 2000 a la fecha.

Las cifras con respecto a la violencia e impunidad en contra de los comunicadores son preocupantes: la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en su informe 2016, consideró a México como el país más peligroso de la región para ejercer el periodismo.

Asimismo, nuestro país es la región con más periodistas desaparecidos en el mundo.

La libertad de expresión se encuentra en peligro pese a los distintos programas de protección que las autoridades han implementado. Distintas asociaciones civiles, como Artículo 19, argumentan que la mayoría de estos casos están relacionados con la labor periodística de las víctimas.

Este tema resulta relevante para los ciudadanos, ya que en un país azotado por la violencia es sumamente preocupante que quienes informan y brindan las herramientas para tener una mejor perspectiva de lo que nos acontece, estén cayendo uno a uno ante la incredulidad de sus colegas y la impunidad.

Casos como el de Miroslava nos han dejado atónitos, sin embargo, es necesario conocer su historia y nombres para darnos cuenta de la relevancia de su trabajo así como de lo que está sucediendo hoy en día con nuestro México.

Max Rodríguez

A mediodía, mientras iba en camino, junto con su pareja, a realizar algunas compras, el periodista Maximino Rodríguez fue sorprendido por un grupo de sicarios que descendieron de una camioneta Ford para balearlo.

El Viernes Santo del 2017 en La Paz, Baja California, se reportó el cuarto asesinato de un periodista en lo que va del año. Max tenía 71 años y una esposa que lo acompañó hasta el día de su muerte, un 14 de abril.

Miroslava Breach

Era corresponsal del periódico La Jornada en Chihuahua, reportera de Norte de Ciudad Juárez, ella daba voz a los grupos indígenas de la zona, a la lucha contra las injusticias y cubría temas como narcotráfico y corrupción.

Ella, madre, esposa, periodista y profesional de la información, fue abatida al ras de la mañana. Fue un milagro que su hijo sobreviviera a este ataque.

Días después de la muerte de la reportera, México acudió a un sepelio de otra índole: el periódico Norte ponía fin a sus publicaciones debido a la inseguridad y el riesgo que representa informar, hoy en día, a la sociedad.

@lajornadaonline

Ricardo Monlui Cabrera

Una vez más, por la mañana, un periodista fue asesinado en el municipio de Yanga, Veracruz.

Columnista de El Sol de Córdoba, director del impreso El Político y dueño del portal elpolitico.com.mx, el periodista ya había tenido una experiencia amarga con grupos delictivos del estado, en 2010, su hijo, fue balaceado en el municipio de Ixtaczoquitlán.

Con respecto a este ataque, el también expresidente de la Asociación de Periodistas y Reporteros Gráficos de Córdoba y la Región acusó a la policía municipal de Veracruz de orquestar el plagio de su hijo.

Ricardo Monlui no tenía activado ningún tipo de protección por parte del gobierno.

Cecilio Pineda

El 2 de marzo de 2017, al filo de las 20:00 horas, dos sujetos en una motocicleta asesinaron al director del periódico La Voz de la Tierra Caliente y colaborador de El Universal, Cecilio Pineda.

El periodista había ya denunciado las amenazas de muerte por parte de la delincuencia organizada que opera en Guerrero. Pese a que sus denuncias fueron públicas, las autoridades no pudieron cesar el acoso y el resultado fue: el primer comunicador muerto de 2017.

oaxacatrespuntocero.com

Anabel Flores Salazar

Ella fue secuestrada por un grupo de hombres que irrumpieron en su casa. Días después, la Fiscalía del Estado de Puebla informó sobre el hallazgo de un cuerpo degollado sobre la carretera Cuacnopalan-Oaxaca.

La periodista laboraba en El Sol de Orizaba así al igual que desempeñaba trabajos como freelance. Madre de familia y reportera, Anabel murió a los 32 años pese a los protocolos de protección a periodistas y en un encono por parte de las autoridades de Veracruz, durante la gestión de Javier Duarte, por vincularla con el crimen organizado.

Reynel Martínez Cerqueda

Locutor de la radio comunitaria Manantial en Santiago Laollaga, Oaxaca, Reynel fue asesinado de un impacto de bala libre 9 milímetros.

Como en otros ataques a periodistas el de Martínez Cerqueda no fue la excepción y él fue interceptado cuando se disponía a abordar su automóvil. Su cuerpo quedó tendido sobre la carretera, junto a su auto.

Marcos Hernández Bautista

Alrededor de las 22 horas, del jueves 21 de enero del 2016, los restos de Marcos Hernández fueron hallados en la Carretera Federal Costera 200. Corresponsal del periódico ‘Noticias, Voz e Imagen’ de Oaxaca, Marcos se desempeñaba como reportero de ese estado.

El diario, en defensa de la libertad de expresión, se manifestó contra este ataque y exigió la investigación del asesinato de Marcos. La única certeza de ese caso fue el abandono de su

Rubén Espinoza Becerril

En esta historia, la Ciudad de México dejó de ser un refugio para los periodistas. La colonia Narvarte fue testigo de un homicidio múltiple. El fotoperiodista de Proceso y colaborador de Cuarto Oscuro fue hallado muerto junto con cuatro personas en un departamento.

Se retuvieron a las personas que se encontraban en una reunión, junto con Rubén. Se abrieron líneas de investigación donde las autoridades señalaban que este ataque había sido por motivos de narcomenudeo.

Era curioso y hasta irónico que Rubén Espinoza llegó a la capital en busca de refugio después de recibir amenazas en Veracruz por parte de las autoridades de este estado. Hasta ahora, e caso no se ha aclarado.

imagendelgolfo.mx

Marlén Valdez

Reportera del semanario La Última Palabra, Marlén Valdez fue víctima de una escena montada por una joven y un hombre que acuchilló a la periodista.

Marlén estaba en su domicilio cuando una joven llamó a su puerta pidiendo ayuda, la periodista abrió y en vez de encontrar a la víctima ella se encontró con la muerte.
Las autoridades de Nuevo León culparon a un adicto a las drogas.

José Joaquín Pérez y Aurelio Hernández

Dos periodistas asesinados en un hotel del centro de Villahermosa ,Tabasco. José Joaquín Pérez y Aurelio Hernández ingresaron a este motel junto con dos mujeres, quienes abandonaron el lugar a pretexto de comprar comida. Según la declaración de testigos, ellas no regresaron al hotel.

Los cuerpos de los periodistas fueron hallados y las autoridades abrieron la línea de investigación por robo.

Ambos comunicadores tenían una amplia experiencia en el ámbito periodístico, José Joaquín fue premio estatal de periodismo. Aurelio Hernández era fotógrafo de Cultura y presidente de la Unión de Fotógrafos de Tabasco.

Saga abre un nuevo espacio para el periodismo, una labor que no solo  pretende informar, sino crear conciencia y criticar nuestro acotecer diario. Creemos que la libertad de prensa debe existir en cualquier nivel entre los medios de comunicación y nos comprometemos a hacerla cumplir.

#LGS


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