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Conoce al Ángel de Varsovia, que salvó a miles de niños de un gueto

Irena Sendler fue una enfermera que arriesgó su vida para sacar en ataúdes y bolsas de basura a niños judíos.

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En 1999, un reportaje sacó del anonimato a una enfermera que por entonces tenía 89 años. El reportaje contaba la historia de Irena Sendler, quien durante la ocupación nazi en Varsovia, salvó a dos mil 500 niños de morir en el Holocausto.

Nació como Irena Krzyzanowska el 15 de febrero de 1910, en Varsovia. Su padre, Stanisław Krzyżanowski, era un médico reconocido que falleció en 1917 a causa de un tifus contraído al tratar a varios pacientes rechazados por sus colegas: muchos de esos pacientes eran judíos.

Tras su muerte, los líderes de la comunidad judía ofrecieron pagar los estudios de Irena, quien tenía un espíritu que se opuso a las diferencias entre seres humanos: antes de la Segunda Guerra Mundial, se opuso al sistema de discriminación adoptado por algunas universidades, como resultado fue suspendida en la Universidad de Varsovia durante tres años.

Cuando la guerra comenzó, era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, lo que le permitió trabajar en los comedores comunitarios de la ciudad, los cuales no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.

En 1942 los nazis crearon un gueto en Varsovia, e Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota, desde donde consiguió identificaciones de ayuda sanitaria para ella y otras enfermeras: “Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto”.

Dentro del gueto se dio cuenta de que los judíos morirían si seguían ahí y comenzó a sacar niños dentro de las ambulancias pero con el tiempo, los metió a ataúdes y hasta bolsas de basura. Logró salvar a dos mil 500 niños.

Sobrevivió a la condena que los nazis pusieron contra ella. Y después vivió una anónima, casada y con tres hijos; hasta que en 1999 su historia fue descubierta por unos estudiantes de Kansas, que investigaban el Holocausto.

Descubrirla le permitió ponerse en contacto con muchos de los niños que ella salvó e incluso fue nominada al Premio Nobel de la Paz. Pero eso, a ella, no le importó. Le bastaba con ser visitada por los niños que salvó quienes llegaron hasta su casa acompañados de sus hijos y nietos.

#KAT

 


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