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Las injusticias que vivió Marie Curie

Ser una mujer científica no es fácil en 2017. A principios del siglo XX, las cosas eran aún peores.

Cultura pop
Imagen: biography.com

Independientemente de su género, Marie Curie hizo historia. Fue la primera persona en ganar dos premios Nobel en distintas especialidades y sus descubrimientos sobre radioactividad cambiaron al mundo.

Lograr todo esto en las primeras décadas del siglo XX, cuando los movimientos por los derechos de las mujeres estaban en pañales, no fue nada fácil. Recordamos algunos de los obstáculos e injusticias a los que se enfrentó.

Fue a una universidad “clandestina”

Con el tiempo, Marie Curie obtuvo un doctorado y se convirtió en la primera mujer profesora de la Universidad de París. Sin embargo, en su juventud tuvo que asistir a una universidad clandestina en Varsovia, ya que las oficiales no admitían a mujeres.

No fue nominada al Nobel

En 1903, Curie compartió su primer premio Nobel (y el primero obtenido por una mujer) con su esposo Pierre y el científico Henri Becquerel. Sin embargo, fue su esposo el que tuvo que luchar para que ella fuera incluida en la nominación. En un inicio, el comité de la Academia sueca no la consideró.

El rechazo de la Academia Francesa de Ciencias

En 1911, Curie se postuló para formar parte de la Academia Francesa de Ciencias, pero su solicitud fue rechazada. ¿La razón?

“Las mujeres no pueden ser parte del Instituto Francés”, según dijo el científico Emile Hilaire Amagat.

Se sospecha que otra razón para su rechazo, además de su genéro, fue que se sospechaba que Curie era judía. Antisemitismo y sexismo, una gran combinación.

En 1962, la Academia introdujo a su primera mujer miembro: la física Marguerite Perey, quien había estudiado con Marie Curie.

La prensa la ridiculizó

El mismo año que fue rechazada por los científicos franceses, surgieron rumores de un romance entre Marie Curie y el físico Paul Langevin, quien había sido estudiante del ya fallecido Pierre Curie y estaba casado.

La prensa antisemita y xenofóbica atacó a la científica, llamándola “rompehogres” e incluso sugiriendo que Pierre no había muerto en un accidente, sino que se había suicidado a causa de la traición de su esposa.

Cuando se le concedió su segundo premio Nobel, la Academia sueca sugirió que ella no fuera a recoger su premio, para que el rey no tuviera que estrechar la mano de una mujer adúltera. Curie respondió que se le reconocía por su trabajo, no por su vida personal, y sí fue a la ceremonia.

 


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Editora y escritora. Vivo en internet.