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Me daría miedo ser gobernado por mi propia Iglesia: Onésimo Cepeda

Estudió derecho, fue banquero, fundó un grupo financiero con Slim pero aquí narra por qué se volvió cura y cómo es su relación con el poder.

Me lo dijo Adela

Onésimo Cepeda, Obispo emérito de Ecatepec, platicó con Adela Micha para el programa En Efe y Por Adela, acerca de sus amigos políticos; sentenció que a los presidentes les perdona si roban “poco”

Él le dijo a Carlos Slim que fundaran una Banca de Valores, que hoy es conocida como Inbursa. Cuando comenzó el sacerdocio, le vendió a Slim sus acciones al mismo precio que tenían cuando la fundaron: “Con una condición, si no la hago de cura, me las regresas”.

¿Por qué se hizo cura? “En un universo así, no ves a los pobres. Yo tuve un accidente en el cual quien me atendió fueron unos inditos que me llevaron a su jacal, me pusieron trapos  para curarme; para mí era extraño estar ahí tirado, compartiendo la tortilla, el chile, la sal… Y me dije: ‘Alguien tiene que hablar por ellos, yo voy a hablar por ellos y me voy a hacer la voz de quienes no tienen voz”.

“Y me hice cura porque a los demás no los escuchan”.

Contó que en Ecatepec lo hicieron Obispo de la diócesis más grande del mundo en cuanto a su población, Adela Micha le señaló que al ser grande es también muy poderosa y le preguntó que si él se deja usar por el capital político.

“Yo soy daltónico: no distingo colores, lo que yo quiero es que siente en la silla uno que robe poquito, porque todos roban”. Que sea eficaz, se preocupe por los pobres y no se robe mucha lana, sentenció.

La periodista insistió: “¿De verdad no es priista?” Narró que un día antes de la elección del 2000, Fox lo llamó  y le preguntó si lo acompañaría en el acto en que lo declaren presidente:

“Porque tu sola presencia ayudaría para validar mi elección”, le dijo Fox.

Aunque él señaló que él no es Dios, aceptó ir.

“Le llamé a Labastida, a quien yo apoyaba, y le dije: ‘Me acaban de hablar para esto”. Labastida me dijo: ‘No creo que ese pendejo me gane, pero serías más pendejo tú si gana y no vas’”. Fui y lo validé como presidente, no como panista, como presidente.

“El Estado laico es una jalada: el estado es población, territorio y gobierno. ¿El pueblo es laico? No, ¿Los maizales son laicos? No. El gobierno es laico y así debería decir: México es un país con un gobierno laico y que bueno. A mí me daría miedo ser gobernado por mi propia Iglesia o por cualquier otra”.

Negó que alguna vez haya llamado a votar desde el púlpito por algún partido: “Yo predico por Cristo, fuera de la Iglesia soy un ciudadano con afiliaciones y eso es otro boleto”.

También negó las acusaciones de pederastia y de lavado de dinero, aunque puntualizó que al Cardenal sí lo han acusado de eso. “Una vez me acusaron de haber falsificado un pagaré –por 130 millones de dólares-  y la prensa se encargó de difamarme, detrás estaba Rogerio Azcárraga, pero esa vez gané el juicio frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación”.

Niega corrupción en la Iglesia

“¿Corrupción en la Iglesia? ¿Te refieres a que alguien se clave lana? No. Una vez me acusaron de robarme la limosna para comprarme un coche Rambler rojo que me había regalado mi abuela. Un día junté la colecta y la volteé sobre la mesa: eran 24 pesos, les dije ‘Si cualquiera de ustedes me vende un carro por 24 pesos, se lo compro ahorita”.

“Yo pude haber sido un hombre corrupto, sí”.

Le reclama al presidente

Una vez el presidente Enrique Peña Nieto declaró que el presidente no tenía amigos: él lo vio poco después y le reclamó: “¿Entonces yo que soy?”. Y lo aclara: sí es amigo de Enrique Peña Nieto.

Sobre el gobierno que encabeza su amigo, señala: “Creo que se ha topado con muchos problemas, creo que no ha tenido el mejor equipo del mundo y por eso creo que no lo ha hecho bien. Pero también creo que le han echado muchas cargas que no merecía tener”.

Sobre quién le gustaría para próximo presidente bajo el perfil que él describe: eficiente, que le preocupen los pobres, que robe poquito, señala que tal vez NarroEruviel, a pesar de su gestión en el Estado de México.

“A AMLO no, porque es confuso (…) es un hombre que habla mucho, sabe sacarse la pregunta que le estorba, quiere ganar la presidencia, lleva tres sexenios en ganar la presidencia, ha sido un gran luchador” (por acotación de la periodista agrega “social”) pero cree que el suyo sería un gobierno populista.

“Nunca he pensado en dejar la Iglesia”, le responde a la periodista, quien le pregunta qué son las mujeres para él: opina que son cosas bonitas que el señor creó para sus hijos pero rectifica: “No son cosas, son personas, pero yo renuncié a ellas hace mucho tiempo, de todos los votos que hice ese es el único que me queda”.


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