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Indignantes joyas de Paulina Romero Deschamps, hija del líder de Pemex

Con lo que portó la hija de Carlos Romero Deschamps en su muñeca, podrías comprar un departamento en alguna zona de clase media en la Ciudad de México.

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Paulina Romero Deschamps

Que una mujer tipo Melania Trump, Nicole Kidman o Kim Kardashian vistan joyas carísimas no es algo que asombre, pero que la hija del líder sindical petrolero en México porte joyas con los que un mexicano promedio podría pagar de tajo una vivienda modesta…

El periódico Reforma publicó hoy en su primera plana una foto de Paulina Romero Deschamps, hija de Carlos Romero Deschamps, quien en su matrimonio civil mostró en su muñeca siete brazaletes Cartier con un valor de 1,934,000 de pesos.

Dichas pulseras son parte de la colección “Love” de esta casa joyera francesa; según destaca Reforma, seis de ellas en oro amarillo de 18 quilates (cada una con valor de 129,000 pesos) y la séptima, en oro blanco de 18 quilates, engastada con 216 diamantes (con valor de 1,160,000 pesos).

Brazalete Cartier, colección Love, 1,160,000 pesos.
Brazalete Cartier, colección Love, 1,160,000 pesos.

Estas pulseras de oro y diamantes las portó como un ritual de buena suerte, ya que se cree que llevar siete aros (a modo de semanario) es de buena fortuna… pues ya la tiene.

Paulina Romero Deschamps se casó este sábado 20 de mayo con el cirujano plástico Juan Carlos Rentería. La recepción fue en la terraza del Hotel Camino Real en Polanco, Ciudad de México y entre los invitados estuvieron políticos mexicanos de élite.

Brazalete Cartier, colección Love, 129,000 pesos.
Brazalete Cartier, colección Love, 129,000 pesos.

No es la primera vez que la hija de Carlos Romero Deschamps da muestras de la vida ostentosa que lleva. Anteriormente la han criticado por presumir sus viajes a destinos exóticos, sus yates y bolsos de lujo.


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Soy esa persona que se queja de todo lo malo que hay en el mundo; me hice periodista para que entonces me pagaran por escribir mis quejas y estas llegaran a más gente. Aun así, me encanta vivir y también escribo de eso. Ahora orgullosa editora de Saga, disculpa las molestias.