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La historia del brazalete que logró enfurecer a Lady Di

Un terrible descuido del príncipe Carlos hizo que su esposa Diana se ofendiera profundamente, te contamos la historia.

Gossip
Foto:AP/Herman Knippertz

El matrimonio del príncipe Carlos de Reino Unido con Lady Di no solo se fue por la borda por ser arreglado, sino que hubo detalles que lo desgastaron hasta llegar al divorcio; una de esas razones fue un brazalete que provocó los celos de Diana Spencer.

En las narraciones que publica Penny Junor en el periódico Daily Mail, ‘The Duchess: The Untold Story’, se cuenta la anécdota de que a tan solo dos semanas de la boda, el heredero al trono tuvo la idea de enviar —a modo de despedida— un obsequio a sus amores pasados.

Diana, entonces princesa de Gales en 1985. Foto: AP/Ron Edmonds
Diana, entonces princesa de Gales en 1985. Foto: AP/Ron Edmonds

Uno de los regalos que mandó el príncipe fue un brazalete, esta pieza de joyería también le fue entregada a Camila Parker, actual esposa del noble inglés.

La joya de la discordia

Era 1981. Un viernes por la tarde, la primera mujer de Carlos de Gales vio que el paquete ya había llegado a palacio y aprovechó que el secretario del príncipe, Michael Colborne, no se encontraba en su despacho para revisar su contenido: era el brazalete.

La alhaja era para Camila Parker, a quien Lady Di conocía en persona. Carlos le debía una explicación, que el príncipe no le dio y esto desembocó una acalorada discusión.

El primogénito de Isabel II se limitó a asegurarle a Diana que mientras estuviera comprometido con ella, no había habido ni habría otra mujer.

La desilusión para la joven de 19 años fue confirmándose con los años de matrimonio, que en 1992 terminarían con la separación y más tarde el divorcio el 28 de agosto de 1996, privando a la princesa de su categoría de “ateza Real”, aunque conservando el título de princesa de Gales.

#CSA


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Soy esa persona que se queja de todo lo malo que hay en el mundo; me hice periodista para que entonces me pagaran por escribir mis quejas y estas llegaran a más gente. Aun así, me encanta vivir y también escribo de eso. Ahora orgullosa editora de Saga, disculpa las molestias.