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Esto reflejaron los candidatos con su lenguaje corporal en el debate

Los cuatro candidatos reflejaron aptitudes y cualidades a través de su lenguaje corporal durante el tercer y último debate.

Política
Candidatos debate

Ricardo Anaya

Ricardo Anaya llegó vestido con un traje de corte Fit, en tonos oscuros que le dieron autoridad, poder, seguridad; la camisa blanca sigue siendo el máximo símbolo de autoridad y poder.

El candidato de la coalición Por México al Frente es una persona que por primera vez demostró nerviosismo adelantando, y la sonrisa ya no es su constante.

En algunos momentos Ricardo Anaya y sus gestos fueron intensos, rígidos, en un contexto impositivo o acusatorio.

Anaya Cortés de momento procura y está consciente, es un lenguaje claro, su postura es perfecta y recta.

El tono de voz de Anaya Cortés fue pausado, hay momentos donde se desconcentró y se percibió nervioso. Buscó el contacto visual con todos los participantes.

Sus gestos fueron congruentes, pero carentes de sentimiento. Es extremadamente racional, le cuesta trabajo generar empatía.

Su desempeño en los dos debates anteriores fue mejor.

Andrés Manuel López Obrador.

La corbata en color vino lo reflejó dinámico, apasionado, pero también agresivo.

Durante los cuestionamientos no pudo  contestar, incluso titubeó.

Sus movimientos no son siempre congruentes, sin embargo el uso de la voz es correcto porque logró generar empatía y conectar. Es una persona tremendamente emocional que no puede ocultar cuando una pregunta le molesta o cuando está disfrutando su discurso.

Al hablar de tecnología, se empezó a encorvar cada vez más demostrando que es un tema que no le genera comodidad.

Es el que más muecas y expresiones faciales hizo durante todo el debate, y evitó el contacto visual con sus compañeros.

Andrés Manuel llegó con un exceso de confianza y se fue desdibujando. Cuando sonrió reflejó calidez.

Jose Antonio Meade

Corbata color verde lo cual lo llevó a un tono de amabilidad, conciliador y jovial, su traje sigue siendo de corte clásico lo cual es cómodo.

Su tono de voz es amable, conciliador, tiene una ubicación perfecta.

El candidato de la coalición ‘Todos por México’ se percibió mucho mejor que en los debates pasados, la velocidad en el mensaje mejoró, el parpadeo disminuyó. Buscó el contacto visual.

Su tono fue conciliador, desarrolló las ideas argumentándolas y sigue siendo congruente con sus manos a hacer señalamientos.

José Antonio Meade no es especialmente sonriente, pero fue amable y suave en sus movimientos corporales.

Jaime Rodríguez.

Al usar colores alegres como el azul rey le dieron una oportunidad de verse cercano, fuerte y decidido.

El Bronco se percibió fuerte, enfatizó sus ideas con el tono de voz adecuado.

También sonrió a manera de provocación, lo cual también le dio autoridad.

El Bronco reflejó firmeza y seguridad en cada mensaje que dio en el debate presidencial.


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Soy abogada y perito, escribí ‘Grafomaniatics’ y ‘Grafología en el amor’. Colaboro en radio, en televisión y llevo mi pasión hasta el café, sí en Campeche 228, Condesa, donde está mi Grafocafé. Me casé, tengo un perrito yorkie, amo el chocolate tanto como ir al cine. Aquí descubrirás mucho sobre ti, tu pareja y los demás a partir de todo lo que no se dice con palabras.